Las vallas papales que en un principio se usaron como elemento transitorio para el resguardo de la seguridad, se han ido convirtiendo en parte permanente del paisaje urbano. Rodean por completo La Moneda, que ya no se puede cruzar libremente. En la Plaza de la Ciudadanía, por su causa, no hay ciudadanos. Sólo carabineros, algunos a caballo, que se pasean por los pastos impecables y solitarios. ¿Quién y por qué tomó la decisión?(*)






