31 julio 2009

Gobierno facto de Honduras podría enfrentar violencia

Por Gabriela Donoso

TEGUCIGALPA (Reuters) - Al Gobierno de facto de Honduras, que se mantiene desde hace un mes en el poder a pesar de las presiones internacionales, se le están acabando los ases de la manga que le hicieron ganar tiempo en la crisis política interna y ahora podría enfrentar estallidos de violencia.

El presidente interino Roberto Micheletti, que asumió tras el golpe de Estado del 28 de junio que derrocó a Manuel Zelaya, mantiene su férrea oposición al retorno del gobernante -como reclama la comunidad internacional- y ese es el punto toral de las negociaciones para superar la crisis en el dividido país.
Foto: REUTERS-Jhonn X. Marcus
Aunque las dos partes aseguran una y otra vez estar dispuestas a conversar, nadie cede un paso sobre la vuelta del depuesto presidente, algo que ya hizo fracasar a tres rondas de negociaciones y mantiene la situación estancada.

Pero las protestas a favor de Zelaya siguen caldeando el ambiente en Tegucigalpa y el Gobierno interino parece estar perdiendo la paciencia poco a poco con las manifestaciones mientras la policía está tomando un rol más agresivo.

"El riesgo está ahí, presente. En la medida en que el tiempo va pasando y la situación se va volviendo sin una salida, habrá ciertos sectores que buscarán ese camino, el de la violencia", dijo el analista Efraín Díaz, presidente de la organización hondureña Centro de Desarrollo Humano.

Fuerzas de seguridad dispersaron el jueves una manifestación con gases lacrimógenos y balas, dejando un saldo de dos personas heridas, una de ellas de gravedad.

"Los indicativos que uno está viendo son que la tolerancia aparente que mostraba el Gobierno (interino) está concluyendo en el caso de las manifestaciones", observó la analista política Delma Mejía.

"Creo que los próximos 15 días serán cruciales. El Gobierno está haciendo ya uso de la fuerza para disolverlos y eso puede tener dos efectos: o logra intimidar a la población o logra recrudecer las acciones de la población", enfatizó.


AMBOS DEBEN CEDER
Mientras tanto, el Gobierno de facto ha pedido una comisión con enviados internacionales para estudiar la situación en Honduras y el Congreso pospuso para la próxima semana su decisión sobre una propuesta del mediador, el presidente costarricense Oscar Arias, para facilitar la vuelta de Zelaya.

En la vecina Nicaragua, el derrocado Zelaya busca reunir simpatizantes para su causa y asegura que volverá por las buenas o las malas, después de haber cruzado brevemente la frontera la semana pasada en un desafío al Gobierno interino.

Zelaya, que tiene una orden de arresto en su país por supuestamente violar la Constitución al intentar una consulta que hubiera permitido la reelección, fue criticado por organismos internacionales y países aliados porque su regreso apresurado podría desatar un derramamiento de sangre.

"Mel Zelaya no puede regresar (a la presidencia) ni Micheletti puede quedarse mucho más en el poder, ambos deben propiciar elecciones anticipadas y tal vez esa sea la solución", opinó Christian Lueth, jefe de la oficina de Foundation for Freedom en Honduras.

Aunque las partes no dan muestras de flexibilidad, estirar la cuerda hasta las elecciones previstas para el 29 de noviembre no es muy viable en una empobrecida nación que necesita la ayuda internacional para su gasto social.

Arias propuso que Zelaya regrese con un Gobierno de unidad nacional con una comisión externa que verifique los compromisos de las partes, para que el depuesto presidente pueda cumplir con los seis meses de mandato que le restan.

"Creo que esa es tal vez la única luz en el camino que permita que esa transición de aquí a enero pueda ser lo menos traumática posible", señaló Díaz. "Parece haber ya demasiadas maniobras dilatorias y muy contradictorias", agregó.

(Editado por Pablo Garibian y Silene Ramírez)

Gobierno de Facto en Honduras gana tiempo y continúan las protestas.

Por Gustavo Palencia y Gabriela Donoso

TEGUCIGALPA (Reuters) - El Gobierno de facto de Honduras dijo el jueves que invitó a figuras importantes de varios países, entre ellos Colombia y Canadá, para conformar una misión que ayude a la solución de la crisis generada tras el golpe de Estado que derrocó al presidente Manuel Zelaya.

En la misión destaca el ex presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) Enrique Iglesias, anunció el Gobierno del presidente interino Roberto Micheletti, una jugada considerada por algunos como un intento de convencer a los hondureños de que se puede hallar una solución al conflicto.

"Esta comisión invitada la conformarían personalidades importantes y representantes de Panamá, Colombia, Canadá, El Salvador y Guatemala, entre ellos se destaca el señor Enrique Iglesias (...), quien ha considerado aceptar dicha invitación", dijo un comunicado entregado a periodistas.

La formación de una misión y la participación de Iglesias fue solicitada por Micheletti al mediador en la crisis, el presidente costarricense Oscar Arias.
Foto REUTERS/Edgard Garrido
En una conferencia de prensa, Micheletti reiteró que está dispuesto dejar el poder a un tercer líder que no sea Zelaya.

"Yo dije con toda claridad, y lo repito de nuevo, si hay una solución donde yo tenga que retirarme, lo hago con todo gusto, pero que tampoco Zelaya regrese como gobernante", dijo.

Pero el descontento en el país continuaba y una protesta de cientos de simpatizantes de Zelaya fue dispersada por fuerzas de seguridad con gases lacrimógenos y balas, que causaron varios heridos, uno de ellos de gravedad, según un médico.

Unos 60 manifestantes fueron detenidos, dijo la policía, que informó de dos heridos por balas. Según investigaciones preliminares policiales, los proyectiles habrían provenido de los manifestantes y no de las fuerzas de seguridad.

Washington ha pedido que regrese Zelaya al poder para que cumpla su mandato hasta enero, al igual que casi toda la comunidad internacional, y el martes revocó las visas diplomáticas de cuatro miembros del Gobierno de Micheletti.

Pero no sólo el Gobierno de facto ha rechazado la vuelta de Zelaya, la Corte Suprema y el Congreso -que apoyaron el golpe- también se oponen firmemente a su regreso a la presidencia.

Por su parte, desde Nicaragua, Zelaya dijo que en las próximas horas tramitará un juicio ante la Corte Penal Internacional contra varios líderes del golpe, entre ellos Micheletti y el jefe del Estado Mayor, Romeo Vásquez.

"Honduras es un país que está adscrito al Protocolo de Roma (...) para que ahí (en la Corte Penal Internacional) se hagan los juicios y se cumplan las condenas de quienes participen en actividades de genocidio y terrorismo", sostuvo.

Para el analista político hondureño Juan Ramón Martínez, Micheletti podría estar tratando de mostrar una imagen más flexible al mundo, mientras endurece su posición dentro de Honduras, donde también hubo grandes marchas contra Zelaya.

"Yo creo que aquí lo que están tratando es de alargar la negociación, que la negociación no se muera, pero tampoco avance", dijo Martínez, un ex candidato presidencial con fuertes conexiones con el Gobierno de Micheletti.


GOBIERNO GANA TIEMPO
Pese a todo, Honduras sigue con su agenda de celebrar elecciones presidenciales en noviembre -como estaba previsto antes del golpe- pese a que su validez está en duda y a que organismos internacionales como la OEA han dicho que no reconocerán al ganador.

"Poco a poco las personas van a irse convenciendo que es preferible esperar estos seis meses, expresar su protesta por la vía de los votos", dijo Pineda a la televisión hondureña.

Sin embargo, las manifestaciones seguían el jueves y un maestro que protestaba por el golpe contra Zelaya recibió una herida de bala y se encontraba grave, según el médico Edwin Vago del Hospital Escuela que lo atendió.

"Es una tragedia para nosotros, estos soldados están actuando de una manera brutal, esto sólo nos recuerda la dictadura de (el presidente de facto chileno Augusto) Pinochet", dijo Lidia Castro, una comerciante de 40 años.

Zelaya se instaló la semana pasada en la frontera de Nicaragua con Honduras tras dar por fracasada la mediación de Arias y reunió a algunos simpatizantes. Incluso cruzó unos pocos metros simbólicamente dentro de su país -donde tiene órdenes de arresto- para volver a retroceder a Nicaragua.

Pero el jueves fue a la capital nicaragüense Managua, donde se reunió con el embajador de Estados Unidos en Tegucigalpa, Hugo Llorens, para discutir sobre la situación.

En Honduras, el Congreso programaba el jueves un periodo de consultas con organizaciones, partidos políticos y distintos actores del país para analizar una amnistía a Zelaya, incluida en la propuesta de Arias.

La amnistía busca el perdón al mandatario depuesto por su supuesta violación a la Constitución al intentar realizar una referendo para allanar el camino a la reelección, argumento que fue utilizado por sus opositores para orquestar el golpe.

"Si vuelve, será más un retorno simbólico para que la ayuda internacional vuelva a fluir", dijo Heather Berkman, una analista de Eurasia Group en Washington. "Quizás estamos viendo la luz al fondo del túnel, pero es un túnel largo", agregó.


TODOS COMERAN MENOS
Honduras, que fue suspendida de la OEA tras el golpe, sufrió la cancelación de la ayuda del BID y el Banco Mundial -calculada en 200 millones de dólares para el 2009- y Washington canceló ayuda militar por 16.5 millones de dólares.

"Este país puede sobrevivir en las hipótesis más dramáticas; yo he oído que va a venir fuego sobre Honduras, va a haber sanciones mayores (...), pero lo cierto es que hay reserva estratégica de granos básicos, toda la gente va a comer menos, vamos a adelgazar", dijo a Reuters el canciller interino, Carlos López.

Una fuente con estrechos lazos con el Gobierno de facto dijo que Micheletti podría estar dispuesto a considerar el regreso de Zelaya si se dan garantías de que el presidente derrocado no trata de hacer descarrilar la democracia.

"Como está planteada, la propuesta sería rechazada por todos los poderes que hay en el país", dijo la fuente. "Le está diciendo a Arias 'Ayúdeme a convencer a mi pueblo'", agregó.

Aliado del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, Zelaya se enfrentó con el tribunal y el Congreso al tratar de celebrar un referendo para cambiar la Constitución. Sus críticos dicen que buscaba extender su mandato, una acusación que él niega.

"El no debe regresar al poder, el debe regresar pero a someterse a ley, a la justicia, por los delitos que se le imputan", dijo el obispo auxiliar de la Iglesia Católica en Tegucigalpa, Darwin Andino.

(Reporte adicional de Susan Cornwell en Washington, Mica Rosenberg, Marco Aquino, Gabriela Donoso, Carlos Carrillo y Claudia Parsons en Tegucigalpa, John McPhaul en San José e Iván Castro en Managua; editado en español por Pablo Garibian y Silene Ramírez)

La polémica carrera al sillón presidencial.

Desde fines del año pasado ya empezó la carrera por el sillón presidencial, en esta ocasión, a diferencia de elecciones anteriores, el candidato de la Concertación, Eduardo Frei, se encuentra siete puntos bajo su contendor de la oposición, Sebastián Piñera, según encuestas del Centro de Estudios Públicos (CEP). Esto no es todo, la polémica se ha tomado esta carrera con renuncias de militantes de todos los partidos, peleas dentro de los mismos partidos y un independiente con un alto porcentaje de votación.

Por Christian Martínez Santos.

En la encuesta nacional de opinión pública de junio-julio del 2005 realizada por el Centro de Estudios Públicos (CEP) se dio como las dos grande mayorías a Michelle Bachelet, candidata de la Concertación, con un 45% de los encuestados; y Joaquín Lavín, candidato de la Unión Demócrata Independiente (UDI), con un 22%. Actualmente en la encuesta, correspondiente al mismo periodo del 2008, dio como dos grandes mayorías a Sebastián Piñera, candidato de la Coalición por el Cambio, con un 37%; y Eduardo Frei, candidato de la Concertación, con un 30%.

Sin embargo, en las próximas elecciones presidenciales de diciembre se verán enfrentados en las urnas varios otros candidatos así, a Sebastián Piñera (Coalición por el Cambio) y Eduardo Frei (Concertación), se agregan Marco Enríquez-Ominami (Independiente), Alejandro Navarro (Movimiento Amplio Socialista), Adolfo Zaldívar (Partido Regionalista Independiente) y Jorge Arrate (Juntos Podemos).

Estas elecciones han estado marcadas por polémicas, así, luego de que la candidatura del actual diputado Marco Enríquez-Ominami fuera fuertemente criticada por la Concertación, coalición a la que pertenecía en ese entonces, debió abandonar la militancia en el Partido Socialista (PS), como después lo haría su padre Carlos Ominami, vicepresidente de dicho partido, para mantener su opción presidencial y convertirse en candidato independiente. A la vez, una serie de socialistas a los que el presidente de ese partido califico como "fracasados", siguieron el mismo camino. Estas no fueron las únicas bajas de dicho partido, ya que el candidato por el Juntos Podemos, Jorge Arrate también se retiró de las filas del PS, siendo apoyada su candidatura presidencial por el PC, e incluso debió fichar por dicho partido en tanto militante, para mantener la candidatura.

La candidatura de Sebastián Piñera, tampoco estuvo alejada del debate público, luego de que en su coalición, el partido UDI discutiera la posibilidad de tener un candidato presidencial propio, como había ocurrido en las elecciones pasadas. Solucionado este traspié, se incorporo a la candidatura de Piñera el senador Fernando Flores, ex-PPD y ex-Ministro de Salvador Allende, acción que tuvo muchos detractores a través de la web, donde lo han llamado "Traidor".

La Coalición por el Cambio también ha vivido sus deserciones, uno de ellos fue el RN alcalde de Cerro Navia Luis Plaza, por el conflicto entre Mario Desbordes, jefe de gabinete del alcalde Plaza, y Nicolás Monckeberg, actual diputado del distrito 42 -en la región del BioBío- por la candidatura a diputado del distrito 18 -Lo Prado, Quinta Normal y Cerro Navia-. Esta disputa terminó cuando el comité electoral RN dio su apoyo al diputado Monckeberg.

Una candidatura que ha dado mucho que hablar es la del independiente Marco Enríquez-Ominami, quien pasó de no aparecer en las encuestas a recibir un 14% de posibilidad de voto, superando a Arrate, Zaldivar y Navarro por un 13%. Marco ha acaparado votos de los jóvenes, como también de mucha gente descontenta o desencantada con la Concertación.

El último vuelco en esta carrera presidencial fue la acusación realizada por Mónica Madariaga, ex Ministra de Justicia de la dictadura militar, quien mencionó que presionó indebidamente al magistrado Luis Correa Bulo, en 1982, para detener el proceso que se llevaba contra el actual candidato de oposición Sebastián Piñera. En entrevista con LND Correa Bulo confirma los dichos de la ex Ministra de Justicia diciendo que “...se trata de una ministra de Justicia que no tiene algún ánimo de mentir o faltar a la verdad.”, como también menciona que “Mónica actuó a petición del gobierno militar”. Otras denuncias, aparecidas en El Siglo hablan incluso del apoyo que recibió Piñera de la Estación de la CIA en Santiago, para sacarlo del país mientras se resolvía su situación procesal.

Hoy en día, estamos de nuevo asistiendo a la “batalla de las encuestas”, como sucedió previo a la aparición de la encuesta CEP. Estas nuevas encuestas siguen mostrando un retroceso o estancamiento de los candidatos “fuertes” -Piñera y Frei-, un repunte de Arrate y un sensible aumento del candidato independiente Marco Enriquez-Ominami.

30 julio 2009

El Gobierno de facto en Honduras busca ganar tiempo en la crisis.

Por Gustavo Palencia y Gabriela Donoso

TEGUCIGALPA (Reuters) - El Gobierno de facto de Honduras ganaba tiempo en la crisis desatada por el golpe de Estado, pidiendo nuevas conversaciones para salir del conflicto tras fallidas negociaciones con el depuesto presidente Manuel Zelaya, aunque sigue oponiéndose a devolverle el poder.

Roberto Micheletti, nombrado presidente por el Congreso luego de que Zelaya fue derrocado en un golpe de Estado el mes pasado, pidió que un enviado especial viaje a Honduras "para cooperar en el inicio de un diálogo en nuestro país".

Mientras, el descontento continuaba y protestas de cientos de simpatizantes de Zelaya fueron retomadas el jueves con marchas y cortes de carretera en el norte de Tegucigalpa, que fueron dispersadas con gases lacrimógenos por las fuerzas de seguridad causando algunos heridos, según testigos de Reuters.
Foto REUTERS/Marcos Brindicci.
Otros tantos fueron detenidos durante la protesta.

Uno de los manifestantes fue herido en la cabeza por una bala, de acuerdo con el médico Edwin Vago del Hospital Escuela, que estaba atendiéndolo y que aseguró a Reuters que se encontraba en estado grave.

"Es una tragedia para nosotros, estos soldados están actuando de una manera brutal, esto sólo nos recuerda la dictadura de (el presidente de facto chileno Augusto) Pinochet", dijo Lidia Castro, una comerciante de 40 años.

Bajo la presión de Estados Unidos, Micheletti suavizó su tono y dijo que muchos hondureños podrían jugar un papel en la resolución de la crisis de la nación centroamericana, pero su mano derecha en el Gobierno volvió el jueves a dejar en claro que el regreso de Zelaya al poder no es negociable.

"La posición del Gobierno en ese aspecto es firme, inclaudicable. El arreglo, si alguno ha de haber, pasa porque el presidente Zelaya no puede ser reinstalado en la Presidencia de la República", dijo a Reuters el ministro interino de la presidencia, Rafael Pineda.

El presidente Micheletti ha dicho que para evitar el derrame de sangre de Honduras (...) estaría en la posición de renunciar con la única condición que su renuncia no signifique el retorno de Zelaya a la presidencia", subrayó.

Micheletti sugirió al presidente costarricense y mediador en la crisis, Oscar Arias, que envíe a Honduras al ex presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) Enrique Iglesias para dar nuevo aire a las conversaciones. Arias dijo el jueves que Iglesias viajará a Costa Rica el fin de semana.

"Este diálogo debería incluir a todas las partes de la sociedad civil, nuestras iglesias, grupos profesionales, grupos de estudiantes, asociaciones de empresarios, medios, partidos políticos", dijo en un comunicado leído en televisión.

Washington ha pedido que regrese Zelaya al poder para que cumpla su mandato hasta enero, al igual que casi toda la comunidad internacional, y el martes revocó las visas diplomáticas de cuatro miembros del Gobierno de Micheletti.

Pero no sólo el Gobierno de facto ha rechazado la vuelta de Zelaya, la Corte Suprema y el Congreso -que apoyaron el golpe- también se oponen firmemente a su regreso a la presidencia.


GOBIERNO GANA TIEMPO
Mientras tanto, Honduras sigue con su agenda de celebrar elecciones presidenciales en noviembre -como estaba previsto antes del golpe- pese a que su validez está en duda y a que organismos internacionales como la OEA han dicho que no reconocerán al ganador.

"Poco a poco las personas van a irse convenciendo que es preferible esperar estos seis meses, expresar su protesta por la vía de los votos", dijo Pineda a la televisión hondureña.

El Congreso de Honduras programaba el jueves un periodo de consultas con organizaciones y partidos políticos del país para analizar una amnistía a Zelaya, incluida en la propuesta de Arias.

La amnistía busca el perdón al mandatario depuesto por su supuesta violación a la Constitución al intentar realizar una referendo para allanar el camino a la reelección, argumento que fue utilizado por sus opositores para orquestar el golpe.

Zelaya la semana pasada se instaló en la frontera de Nicaragua con Honduras tras dar por fracasada la mediación de Arias. Incluso cruzó unos pocos metros simbólicamente dentro de su país -donde tiene órdenes de arresto- para volver a retroceder a Nicaragua.

En una entrevista con una televisora hondureña, Zelaya dijo que podría formar un gobierno en cualquier territorio de su país, dejando entrever que buscaría otro camino de ingreso.

Pero el jueves ya había abandonado la localidad fronteriza de Ocotal rumbo a la capital nicaragüense Managua, de acuerdo con su personal de seguridad.

Una fuente con estrechos lazos con el Gobierno de facto dijo que Micheletti podría estar dispuesto a considerar el regreso de Zelaya si se dan garantías de que el presidente derrocado no trata de hacer descarrilar la democracia.

"Como está planteada, la propuesta sería rechazada por todos los poderes que hay en el país", dijo la fuente. "Le está diciendo a Arias 'Ayúdeme a convencer a mi pueblo'", agregó.

Arias confirmó los contactos telefónicos con Micheletti y dijo que el mandatario de facto pidió la presencia de un representante de confianza.

Aliado del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, Zelaya se enfrentó con el tribunal y el Congreso al tratar de celebrar un referendo para cambiar la Constitución. Sus críticos dicen que buscaba extender su mandato, una acusación que él niega.

(Reporte adicional de Susan Cornwell en Washington, Marco Aquino, Gabriela Donoso y Claudia Parsons en Honduras, John McPhaul en Costa Rica, e Iván Castro en Nicaragua; editado en español por Pablo Garibian y Silene Ramírez)

19 julio 2009

"...este es el tipo de política que demuestra nuestro excesivo centralismo."

Dijo el presidenciable Marco Enríquez-Ominami, al pisar San Pedro de Atacama, cuestionando el proyecto geotérmico del Gobierno que pretende ubicarse en El Tatio. Este es el segundo día de la gira que realiza el candidato, en la que espera recorrer 100 comunas en 10 días, a lo largo del país.

Por Christian Martínez Santos.

Ya en el segundo día de su gira, el candidato a la Moneda Marco Enríques-Ominami junto al diputado Álvaro Escobar, se reunió con miembros del consejo Atacameño, donde se cuestionó el proyecto geotérmico Perforación Profunda Geisers del Tatio, aprobado por la COREMA el 3 de julio del 2008.

"Estas decisiones se toman desde el sentido común central, a partir de lo que delinean autoridades desde Santiago y los apoyan territorialmente autoridades designadas desde Santiago. Ninguno de los procesos responde a los habitantes locales que serán afectado y/o beneficiados por estos proyectos” dijo el candidato. Quien mostró una fuerte aprehensión a dicho proyecto, ya que afecta territorio indígenas y arriesga uno de los principales atractivos turísticos de la zona.

También se refirió a la necesidad de autoridades escogidas por los electores de la propia zona, mencionando que "Yo creo que las decisiones deben ser adoptadas lo más cerca posible de las personas a las que afectan y por eso digo regionalización ahora."

Luego de esto el candidato continuó con su gira por el país, volando a Antofagasta, donde se reunió con lideres sociales, y luego con la alcaldesa Marcela Hernando. Ocurrido esto inició un vuelo con dirección a la ciudad de Copiapó.

04 julio 2009

"No al golpe en Honduras"

Fue el nombre del acto realizado esta mañana en plaza Ñuñoa, para repudiar el golpe de Estado realizado a dicho país.

Por Christian Martínez Santos.

"Es nuestro deber moral, político y humanitario hacernos parte de una cadena de solidaridad que sirva de presión para que se restablezca el estado de derecho en aquel país hermano", fueron parte de las palabras de Carla Peñaloza, conductora del evento.

La actividad fue convocada por los concejales de Ñuñoa Maya Fernández Allende y Manuel Guerrero Antequera.

El evento contó con la participación de los músicos Manuel Garcia y Raúl Acevedo, como también con las palabras de apoyo al pueblo hondureño de Victor Gutierrez, vocero del Liceo Manuel de Salas, Matías Sagredo, miembro de la Red de estudiantes por una asamblea constituyente, y, el disitinguido abogado en materia de derechos humanos, Roberto Garreton, entre otros.

"Por qué se le priva a un presidente de la posibilidad de hablar con su pueblo, de hablar, no estaba negociando, no estaba buscando otra cosa que saber lo que el pueblo queria" serían las palabras de Roberto Garreton, al referirse a la causas del golpe de Estado realizado al presidente Manuel Zelaya. Garreton también dice que "Miente El Mercurio hoy día, como siempre, al decir que lo que buscaba inequivocamente zelaya era la reelección..."

El acto culminó con más de 100 personas congregadas cantando El derecho a vivir en paz de Victor Jara.